Lo esencial en 30 segundos
- Mientras no vendas, no pagas. La revalorización de un fondo o ETF de acumulación no tributa hasta que vendes.
- Al vender, tributas por la ganancia (precio de venta menos precio de compra) en la base del ahorro del IRPF, con una escala del 19 % al 30 %.
- Los fondos se pueden traspasar sin tributar; los ETF, no.
- Los dividendos de fondos o ETF de distribución tributan cada año, aunque los reinviertas.
La escala del ahorro
Las ganancias por la venta de fondos y ETF, los dividendos y los intereses se suman en la base del ahorro y tributan con esta escala, en vigor desde el 1 de enero de 2025 (estatal más autonómica):
| Base del ahorro | Tipo |
|---|---|
| Hasta 6.000 € | 19 % |
| De 6.000 € a 50.000 € | 21 % |
| De 50.000 € a 200.000 € | 23 % |
| De 200.000 € a 300.000 € | 27 % |
| Más de 300.000 € | 30 % |
Es una escala progresiva: cada tramo solo se aplica a la parte de la ganancia que cae dentro de él. Una ganancia de 20.000 € no paga un 21 % sobre todo, sino un 19 % sobre los primeros 6.000 € y un 21 % sobre el resto: 4.080 € en total, un 20,4 % efectivo.
El País Vasco y Navarra tienen haciendas forales con su propia escala.
Fondos de inversión: retención y traspasos
Cuando reembolsas un fondo, la entidad normalmente te retiene un 19 % de la ganancia a cuenta del IRPF. No es un impuesto adicional: en la declaración se resta de lo que te toque pagar, y si la retención supera el impuesto final, te lo devuelven.
La gran ventaja de los fondos es el traspaso: puedes pasar de un fondo a otro sin tributar, conservando la fecha y el coste de compra. Lo explicamos con detalle en qué es el traspaso de fondos.
ETF: sin traspasos
Los ETF tributan como los fondos al venderlos, pero no pueden acogerse al régimen de traspasos. Cambiar de un ETF a otro implica vender, declarar la ganancia ese año y volver a comprar. En la venta de ETF en bolsa normalmente no hay retención, así que el impuesto lo liquidas en la declaración de la renta del año siguiente.
Dividendos: acumulación frente a distribución
- Clase de acumulación (Acc): el fondo reinvierte los dividendos dentro. No tributas por ellos hasta que vendes, lo que suele ser más eficiente a largo plazo.
- Clase de distribución (Dist): te paga los dividendos, que tributan cada año en la base del ahorro, aunque los reinviertas.
Si un dividendo procede de otro país, puede haber sufrido una retención en origen. En algunos casos puedes deducir la doble imposición internacional en tu declaración, con los límites que marca la ley.
Qué participaciones vendes primero: FIFO
Si compraste el mismo fondo o ETF en varias fechas, Hacienda considera que vendes primero las participaciones más antiguas. Suelen ser las que más han subido, así que una venta parcial puede generar más ganancia de la que esperas.
Compensar pérdidas
- Las pérdidas por venta se compensan con ganancias del mismo tipo en el mismo año.
- Si sobra pérdida, puede compensar hasta el 25 % de los rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses).
- Lo que siga sobrando se arrastra durante los cuatro años siguientes.
Obligaciones informativas
- Modelo 720: si tienes más de 50.000 € en valores, ETF o fondos situados en el extranjero (por ejemplo, en un bróker de otro país), puede que tengas que presentarlo. Si tienes dudas sobre si tus productos cuentan, pregunta a tu entidad o a un asesor fiscal.
- Impuesto sobre el patrimonio: depende de tu comunidad autónoma y de tu patrimonio total.
En resumen
Los fondos indexados y los ETF tributan igual al venderlos, en la base del ahorro del 19 % al 30 %. La diferencia está en que los fondos permiten traspasos sin tributar y suelen llevar retención, y en cómo tratas los dividendos. Para comparar productos, consulta nuestra lista de fondos y ETF UCITS. Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un asesor fiscal.